Aquí en Francia, hablar de carnaval es hablar de Niza o de Dunkerque. Como el de Niza se parece al que todos conoce

Nada que ver con cualquier otro carnaval que yo haya visto antes, el carnaval de Dunkerque es una mezcla de colorido y de "n'importe quoi" a la francesa.
Sus orígenes se remontan a finales del siglo XVIII. Antes de partir a Islandia con los armadores, los pescadores festejaban toda la noche para olvidar el miedo a no volver. Hoy, los carnavales se dividen en bandes, grupos de personas disfrazadas que desfilan por la calle tras un "tambor-mayor"; y bals, donde los carnavaleros se reunen durante toda la noche mezclando canciones carnavalescas con música contemporánea.
Quizá lo más original de este carnaval sean los disfraces. Nada de tarzán, gata, calabaza..., el propósito es un déguisement "beste'kletche" que consiste (básicamente) en vestirse con todo lo que encontremos en el armario de los recuerdos. Hay que ser ingenios@, absurd@, colorid@ y... no tener vergüenza. Hombres con zapatos de tacón, pestañas postizas, maquillaje, ropa interior SOBRE la falda, el liguero. Mujeres con trajes chaqueta al estilo domador: color rojo, solapas blancas, sombreros con flor. El tambor-mayor siempre vestido de soldado napoleónico y los figueman que buscan el objeto más original a poner sobre el extremo de su caña de pescar.
Un gran despliegue de colores y música con muchísima gente al unísono, eso fue para mi el carnaval de Dunkerque. Os dejo con fotos mi cosecha e imágenes del de este año, porque no es lo mismo explicarlo que verlo.
Para conocer todo sobre este original carnaval Wikipedia (cómo no) y la página web de Dunkerque.