Llegamos prontísimo aunque de manera casi involuntaria; esperábamos mucho tráfico un sábado en París, tráfico que nunca llegó, así que a las 18h (la hora de la apertura de puertas) ya pisábamos la hierba del Stade de France. He visto (a veces por fortuna y a veces por desgracia) muchos conciertos, y siempre me ha parecido que en frente del escenario es desde donde mejor se ve. Con lo que no conté cuando nos ofrecieron las entradas (casi regaladas, por cierto ¡merci Cyrille!) fue con los países circundantes a Francia por el norte en los que no tocaba la reina del pop; estaba bastante cerca del escenario mientras todos estaban sentados con visibilidad espectacular y todo se tranformó en bastante cerca con visibilidad = 0 en cuanto todos se pusieron de pie. Rodeada de belgas y daneses a partir del metroochenta se encontraba la pequeña españolita de metrocincuenta... Además, las pantallas en las que siempre confía cualquier miniatura tal que yo eran más bien pequeñas, a la misma altura que el escenario y SÓLO enfocaban a Madonna, con lo que también me perdí el magnífico show del que tod@s hablan.No voy a ser sólo negativa, la música me pareció espectacular, me encanta cuando los conciertos tienen nuevas versiones de antiguas canciones (increíble Like a Prayer con la guitarra eléctrica), conseguí ver las pantallas y el resto del espectáculo a partir de una impresionante Devil Wouldn't Recognize You que dió paso a un conjunto de tópicos españoles (que me niego a comentar) con un diseño Givenchy que quiero para mí ¡YA!
Muy buenas me parecieron las puestas en escena de She's Not Me con "las otras" Madonna (aunque el conjuntito de Jeremy Scott me pareció ho-rrible), Into The Groove, que ya de por sí es una de mis canciones favoritas de Madonna, con una coreografía y unos vídeos de Keith Haring de fondo excelentes, Beat Goes On (con Rolls incluído) y de Devil Wouldn't Recognize You con el piano y la lluvia.
Y el sonido en directo de las versiones de Like A Prayer y Give It To Me que hicieron vibrar el estadio.
Y el sonido en directo de las versiones de Like A Prayer y Give It To Me que hicieron vibrar el estadio.
A pesar de todo, lo que más me gustó del todo el concierto fue el backdrop video (todo por no decir vídeo de fondo que queda más de andar por casa) Get Stupid que sí vi y que me pareció memorable.




